Enfermedades

HIPERPLASIA PROSTÁTICA OBSTRUCTIVA 


 

Bases anatómicas y fisiológicas.

La próstata es una glándula ubicada por debajo de la vejiga urinaria, en el centro de la misma pasa la uretra. Esta descansa sobre una hamaca muscular denominada piso pélvico que esta constituido principalmente por músculo y cuya función es el control voluntario de la micción en el hombre. La uretra continua su trayecto al exterior formando parte del pene.

Desde el punto de vista celular, la próstata esta constituida por células glandulares, que son las que producen el líquido seminal, y células musculares, que forman parte del grupo que sostiene a las anteriores. La función de éstas es cerrar la vejiga al momento de la eyaculación para que el semen salga expulsado al exterior.

Al momento de orinar (micción), la orina pasa por la uretra hasta llegar al exterior. La próstata sirve para producir líquido prostático y cerrar la vejiga al momento de la eyaculación. El líquido sirve para favorecer la supervivencia de los espermatozoides. Si no se cerrara la vejiga el semen no saldría, se iría hacia la vejiga, gracias a este cierre sale expulsado al exterior. En la figura ubicada en el margen izquierdo se puede observar el mecanismo normal de la micción.

¿Qué es hiperplasia prostática?

Hiperplasia es un término médico que significa aumento en el número de células. Así cuando hablamos de hiperplasia prostática, nos referimos a un aumento en el número de células de esta glándula; esto se traduce en aumento en el tamaño global de la glándula. Existe otro proceso que hace crecer la próstata y se denomina hipertrofia que es el aumento en el tamaño celular, no en el número.

Desconocemos cual es la causa exacta de estas alteraciones, sólo sabemos que se requiere testosterona para que se produzcan estos cambios. La hiperplasia y la hipertrofia aparecen simultáneamente en todas la células de la glándula, pero predomina la hiperplasia de la células musculares. Este proceso hace que la porción prostática de la uretra se estreche y se dificulte la salida de orina. Conforme avanza la hiperplasia la obstrucción es mayor hasta el grado de que ya no sea posible orinar. En la figura del margen derecho puede observarse este fenómeno obstructivo.

Factores que favorecen la hiperplasia.

En primer lugar esta la edad. Se sabe que conforme envejecemos aparece la hiperplasia. Otro factor es la tendencia familiar, es decir, los varones con parientes cercanos enfermos de hiperplasia obstructiva tienen mayor probabilidad de sufrir lo mismo, sin que esto se considere hereditario. Y por último, tenemos el factor racial. La raza hispana tiene un riesgo intermedio.

La gente suele decir que la actividad sexual favorece la hiperplasia obstructiva, sobre todo la abundancia, aunque también se dice que la escasez, pero no es así. La actividad sexual NO TIENE ninguna relación con el desarrollo de esta enfermedad. Tampoco se ha podido demostrar consistentemente, que algún alimento favorezca este problema.

¿Cómo se detecta?

Todas las molestias son producto de la obstrucción. Así, una de las primeras es el esfuerzo conciente o inconsciente para iniciar la micción, algunas veces el varón tiene que pujar (empujar). Luego se van agregando otras como la interrupción de chorro urinario, es decir se corta y con esfuerzo o sin el vuelve a salir; disminución en la fuerza y calibre del chorro urinario; orinar frecuentemente, cada hora o cada hora y media durante el día; sensación de no haber terminado de orinar y micción nocturna (deseo miccional que despierta al durmiente). Al no eliminar toda la orina, el residuo suele infectarse y aparecen molestias como ardor en la uretra al momento de orinar, sensación intensa de orinar con salida involuntaria de orina, fiebre, dolor de huesos o músculos, calosfríos y a veces sangre en la orina. Aunque la sangre puede ser causada por otras enfermedades como cáncer de alguna parte del aparato urinario además de la próstata. Con cierta frecuencia al ingerir alcohol, aunque sea algunas copas, se desencadena la inflamación de la próstata (prostatitis) y aunado al crecimiento prostático, se hace imposible orinar a tal grado que hay colocar un catéter o sonda para poder lograr la micción. Esto puede ser transitorio, pero en unos cuantos, ya no es posible quitar la sonda hasta que son llevados a cirugía.

Evaluación del problema.

Esta enfermedad se detecta tan solo con las molestias, no es necesario hacer estudios sofisticados para saber quien necesita tratamiento o no. Existe una excepción, cuando el crecimiento de la glándula es al interior de la vejiga. Esto produce obstrucción de los conductos que unen a los riñones con la vejiga produciendo que aquéllos no funcionen adecuadamente hasta llegar a perder dicha función por completo. Este proceso es lento y la persona no siente molestia alguna, por eso éstos son los más reacios a recibir ayuda médica, sobre todo si se trata de algún procedimiento quirúrgico.

En la evaluación la incluimos tacto rectal y el motivo de ello es la detección oportuna de cáncer de próstata porque este es asintomático y puede asociarse con hiperplasia. Si llegará a coexistir un cáncer se da prioridad a esta enfermedad.

También evaluamos la función renal con pruebas de sangre y ultrasonido. Este último también es útil para medir la orina residual. Sobra decir que esta evaluación deberá estar a cargo de un urólogo.

Opciones de tratamiento.

Tratamos solo a las personas que tiene molestias o complicaciones de la enfermedad. No se recomienda el tratamiento preventivo para evitar que crezca la glándula, si bien existe, este tiene dos riesgos, puede enmascarar un cáncer y producir trastornos sexuales. Existen dos grupos más de medicinas, los que relajan el músculo permitiendo que pase fácilmente la orina; y los extractos de plantas cuyo beneficio esta en duda. Estas opciones son transitorias y muchos no aceptan tomarlos indefinidamente.

La cirugía la dejamos para personas que ya no pueden orinar sin sonda, que tienen piedras (cálculos) en la vejiga, que su vejiga esta muy lastimada, que sus riñones no funcionan como consecuencia de la obstrucción que produce la próstata; que sangran de la glándula misma y que no es posible controlar la hemorragia con medicinas; y los que no responden al tratamiento con medicinas. Cuando se decide operar a alguien se toma en cuenta que el beneficio sea mayor que el riesgo. Las dos formas más comunes para operar son la cirugía cerrada o endoscópica y la cirugía abierta como cesárea. En los dos solo se extrae la parte que crece, de manera que después sigue habiendo próstata, por eso, la persona debe seguir en vigilancia para buscar cáncer porque este puede aparecer en cualquier momento y una operación para corregir la hiperplasia obstructiva, no evita que aparezca este cáncer. Las personas pueden durar sin crecimiento obstructivo de dos hasta 30 años dependiendo del ritmo de cada quien. En general, no hay consecuencias de la operación, pero pueden aparecer cicatrices en la uretra o en el orificio urinario que pueden producir algunas molestias como ardor o dificultad para orinar. Puede haber hemorragia que requiera transfusión. Tardíamente algunos dejan de expulsar semen; si bien éste se produce al momento de la eyaculación, pasa a la vejiga y luego se orina, lo cual no representa ningún peligro, a menos que deseen tener más hijos. Después de algunos meses, muchos recuperan la capacidad de expulsar semen.
 

Si tiene alguna de las molestias descritas o no se toco el problema que usted tiene, no dude en consultar...


DR. RAFAEL F. VELAZQUEZ MACIAS

Especialista: VÍAS URINARIAS Y SEXUALIDAD (UROLOGÍA)


Consultorio: Sagredo #7, Colonia San José Insurgentes Mixcoac, Cp. 03900. México D.F. Ver Mapa, Teléfono (55) 65 83 43 95 Ext: 125
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